Carne encebollada ... nuevo reto de la Tía Alia

/ 29/4/13


 
Cuando Carmen publicó, a principios de mes, el reto de abril de la Tía Alia, supe de inmediato que me ocuparía de la receta salada. Increíblemente, las instrucciones de la receta coincidían casi a pie juntillas con una plato que suelo hacer más o menos seguido en casa y del que desconozco completamente la historia. Una carne con cebolla y limón a la sartén ... básicamente, ese es el nombre que le damos en casa  a esto que la Tía Alia llamó carne encebollada y que difiere en algunos ingredientes con respecto a la propuesta original pero estoy segura de que comparten esencia.

Sucedió además que para el reto de marzo no llegué a publicar y en el medio tuvimos con Carmen una interesante conversación a cerca de las palabras y cómo a veces estas nos alejan, nos acercan, nos hacen mejores, nos vuelven villanos ... en fin ... cosas todas que las palabras hacen. Pensaba en esto y trataba de imaginar de dónde podría haber tomado esta receta cuando recordé una anécdota de mi infancia ...

En la casa de mi mamá y antes en la de mi Nona Coca, siempre se ha comido "bifes con juguito", plato simple si los hay, pero que así nombrado ha generado más de una confusión.  No son más que churrascos (escalopes o bifes) de ternera cocidos con algo de cebolla y el agregado final de una conserva de tomates enteros. No es carne en salsa, mucho menos un estofado ... ¡son bifes con juguito! Entonces, sucedió una vez que alguien preguntó qué habíamos almorzados y con la mayor naturalidad mis hermanas y yo dijimos "bifes con juguitos". Vaya sorpresa la del interlocutor que pensó, en el mejor de lo casos, en carne apenas cocida.


Pienso que mis bifes con limón tienen en esta plato de mi mamá un ancestro de importancia, luego recordé haber visto una versión similar en un programa de cocina, del que tomé la idea del corte que usé, y, finalmente, entre mis recortes hay una receta sacada de un mailing de Wal Mart, con más o menos los mismos ingredientes...

Pero me quedé pensando en esto de las palabras, porque cuando leí la opción dulce allí estaba "jícara", completamente desconocida como unidad de medida e incluso como lo que es: un utensilio de cocina.  ¿Cómo llegó del náhuatl a España? ¿Qué océanos cruzó? ¿Lo hizo de la mano de las semillas del cacao? ¿Cuántas cosas nos perderemos a diario por estas cuestiones lingüísticas? Las palabras que tanto bien pueden hacer, a veces se vuelven saetas hirientes que alcanzan al corazón desprevenido y al no tanto. 

A veces hemos perdido la capacidad de asombrarnos tras las palabras y en otras ocasiones las hemos cambiado por gestos. ¿Cuánto podríamos recuperar si recuperásemos el don de la palabra? La palabra escrita, la palabra dicha, la palabra guardada... Suele costar ver esta idea de la palabra como materia prima de una obra de arte, sin embargo es tan fácil construir castillos en el aire, y los construimos con palabras. Adoro las palabras. 

Las palabras nos convirtieron en humanos. Analizamos nuestro mundo con base a palabras. Y aquello que no podemos nombrar no existe. De la misma manera, puedo decir y doy fe de ello, que las palabras tienden puentes, nos ayudan a conocernos pese a las distancias y tejen sólidos lazos de amistad que nada tienen que ver con las distancias y el tiempo. A cada una de mis amistades tejidas en cartas y mails dedico esta entrada. Ha sido como reunir en la mesa a tantas personas queridas con quienes hemos construido una historia común de palabras que van y vienen a través del tiempo y del espacio. 

"La palabra dice lo que dice
y además más
y otra cosa"

Carne con cebolla y jugo de limón

En cuanto a la carne:
El corte que usé es colita de cuadril. El cuadril por estos lados es la carne preferida para hacer vuelta y vuelta sobre la plancha. La colita de cuadril es la punta de este corte. No suelen ser muy grandes y la carne es tiernísima. En este post pueden ver un interesante muestreo acerca de las denominaciones de los cortes vacunos en México, Venezuela, Colombia y los equivalentes en inglés. Y aquí lo que podríamos llamar información oficial de la carne vacuna argentina, a través del Instituto de promoción de la carne vacuna argentina.   No caben dudas acerca de que la carne de ternera es toda una institución en el país y que nuevamente están las palabras haciendo de las suyas. 

Ingredientes (4 personas) 

1 colita de cuadril de 700 gr., aprox.
2 cebollas medianas
2 dientes de ajos
1 limón mediano
sal y pimienta en cantidad necesaria
aceite de oliva en cantidad necesaria

Preparación
Limpiar la colita de cuadril de toda la grasa y tejido conectivo que pudiese tener. Cortarla en medallones de no más de 1 cm de espesor. 
Poner una sartén (usé un wok) al fuego con 2 o 3 cucharadas de aceite de oliva. Una vez que tomó temperatura añadir los dientes de ajos en camisa y las cebollas cortadas a pluma (juliana). Salar.
Cocinar por unos 10 minutos hasta que las cebollas comiencen a caramelizar. Quitar los dientes de ajo y acomodar los bifecitos de carne sobre la cebolla.
Cocinar por unos 5 u 8 minutos y luego dar vuelta. Es importante que los bifes no se superpongan uno a otro sino que cada uno tenga su lugar en la sartén. Salpimentar.
Cuando la carne está cocida de ambos lados y en el interior, añadir el jugo de limón exprimido sobre la misma sartén. Mantener la fuego algunos minutos más.
Rectificar la salazón. Servir los bifes calientes y sobre ellos la salsa de limón y cebollas.

N/B: nosotros gustamos de la carne completamente cocida, quien la prefiera en su punto deberá darle algunos minutos menos de cocción de cada lado, pero siempre procurando que el interior alcance los 60°.  

Guarniciones
Puré de papas (patatas)
Puré de batatas (boniatos)
Ensalada de chauchas y huevos (judías verdes)



El puré de batatas que preparé para esta receta es mi favorito, así que quedan invitados a mi mesa.

Puré de batatas (boniatos) 

Ingredientes

3 batatas medianas (400 gr aprox)
1/2 taza de crema de leche (aprox.)
1/2 taza de leche (aprox.)
20 gr de manteca (mantequilla)
sal, pimienta y ciboulette (cebollino), al gusto

Preparación

Pelas y cortar las batatas en cubos de 2 o 3 cm. Acomodar en una cacerola de fondo grueso. Cubrir con la leche y la crema, procurandoq ue el líquido cubra por completo los cubos pero que no esté en exceso. Añadir la manteca, sal y pimienta.
Llevar a fuego mínimo. Dejar cocer lentamente hasta que las batatas estén en su punto. Es importante controlar que el líquido no se seque de más, si fuese necesario añadir más leche.
Una vez que las batatas están en su punto, pasarlas por el pisa puré y con una cuchara de madera montar el puré. Rectificar sal y pimienta y añadir el ciboulette picado justo antes de servir. Mantener caliente al baño de María.    


14 comentarios

  1. Lo que preparo con frecuencia en mi país (República Dominicana) es "Bistec Encebollado": una carne de res (la sazono con salsa inglesa, ajo y orégano) y le hago un escabeche (sofrito) con cebolla, vinagre y pimiento morrón (ajie dulce). Se sofríen en aceite de dos en dos por pocos minutos, moviéndolas en el sartén para que la carne no endurezca. La acompaño con Puré de Papas ó Arroz con Habichuelas Guisadas (esto es lo que se llama en mi país, "La Bandera Dominicana").

    Saludos,

    Cecilia

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  2. Mi querida Silvia, no sé qué pasaba que no podía dejar comentarios, no veía ni la opción.Ya se lo comenté a tu hija.
    La carne, me gusta mucho, muchísimo como te ha quedado, y el acompañamiento de la batata me ha fascinado. Aquí, en Canarias se utiliza muchísimo la batata, pero no he hecho nunca puré así como si fueras de papas. Te cojo la idea, ya la aplicaré en algún acompañamiento.
    Si estuviesemos más cerca, te llavabas un tupper de ñoquis y yo de carne jaja.
    Por cierto, no te creas que la palabra jícara aquí es muy conocida, es antigua, pero en desuso actualmente.
    Y tienes razón, sobre las palabras y los significados y también en cómo se dicen, te cambian todo el sentido.
    Besotes gordos mi niña, que tengas una buena semana.

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  3. esta comida estuvo muy rica, palabra de comensal...jaja

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  4. Estuve a punto de hacer la carne pero soy muy fanatica de la pasteleria y no pude dejar pasar galletitas de vino, y tan fáciles! La expresión siempre cambia no sólo con las palabras que se usan sino también con el tono. Es tan difícil estar del todo presente cuando se habla siendo bien consciente de cada palabra que se usa, y es tan importante.
    Me gusta mucho tu carne y más si hay puré de batatas!

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  5. Uyyy, entrar a tu blog justo cuando es la hora de cenar y todavía sin comer...qué tentación!
    Me encantó ver esa receta a máquina de las antiguas y hasta con la marca de un "ojalillo"...qué nostalgia!
    Besos, Silvina

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  6. Maravillosa receta y fantástica entrada, Silvia. Ay, las palabras te suben al cielo y te bajan a los infiernos. He empezado el día leyendo poesía de Borges, de Neruda y de Pizarnik que generosamente mis amigos han dejado en el facebook y ahora leo tu entrada. Me voy a trabajar con las pilas puestas. Te debo un mail, no lo he olvidado. Besos

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  7. La receta te ha quedado deliciosa ¡Enhorabuena!

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  8. Descubro tu blog a través del blog de tia alia. Me quedo como seguidora, no quiero perderme ninguna de tus nuevas publicaciones :D

    Enhorabuena por la receta, reto más que superado ;)

    Besos

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  9. Soy compañera de reto, pero yo hice el dulce. Nada más que una palabra de felicitación!

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  10. Vivas en la parte del mundo que vivas acabas comprobando que muchas veces las recetas tienen algo en común aún cambiando ciertos ingredientes.
    Muy rica tu carne encebollada, lo que me gusta es que queda muy tierna.
    Besos.

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  11. Dioss... que platín tan super-rico y sano, ahora mismo me sentaba a tu mesa, pero aisss que lejitos estás amiga; a pesAr de ello, ya sabes que entre nosotras no hay distancias para acercar nuestro cariño mutuo
    UN ABRAZO Y FELIZ MIÉRCOLES QUERIDA :)))))

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  12. Bien sabido es que una simple coma en un texto puede hacer cambiar totalmente el significado de las palabras. Esa palabra que antaño se usaba en España como medida de peso llegaría a nosotros a través de tantos pueblos que habitaron en nuestra península. Posteriormente llegarían otros que desterraría gran parte del vocabulario existente para dar paso al suyo. Pero esto no ocurrió de la noche al día, sino que tuvieron que pasar años, y años, y años hasta que esas nuevas palabras se instauraron en la cultura del país.

    Y lo curioso de tu receta es que aunque parece que nos separa un ancho océano tenemos recetas muy parecidas. ¿Será por eso de que al fin y al cabo estamos tan cerca en otros aspectos?

    Saludos.

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  13. Querida Silvia, bien recuerdo aquel mail que provocó el intercambio de impresiones sobre el poder y peligro de la palabra escrita que, por sí sola, puede llevar a diversas interpretaciones dependiendo del estado de ánimo del receptor, del país de origen, etc. Bien pudo costarnos la buena relación que tenemos, jajaja.

    Esta carne encebollada a tu manera, con ese juguito de limón, me resulta apetecible hasta decir basta. Los cítricos van de maravilla con la ternera siempre y cuando no nos pasemos ya que tienen un sabor potente que puede arruinar un plato.

    Me encanta la guarnición, puré de patatas, que va de maravilla con la ternera, y judías verdes con huevo, tal cual las sirvo yo. Parece que tuviéramos las mismas raíces culinarias en nuestras familias :)

    Muchas gracias por tu participación y te espero el próximo mes.

    Bss

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  14. Delicioso!
    Gracias por compartir.
    xoxo's

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